HISTORIA

San Luis fue erigida como Obispado por el Papa Pío XI, a través de la Bula “Nobilis Argentinae Nationis Ecclesiae” del 20 de abril de 1934; fue sufragáneo de San Juan, su sede fue San Luis constituida en ciudad episcopal, elevándose la Iglesia Matriz a Iglesia Catedral:

La Iglesia de la Noble Nación Argentina, que no pocas veces ha dado pruebas elocuentes de su adhesión a la Sede de Pedro, ha experimentado también la solicitud celosa de los Romanos Pontífices.

       En efecto, a medida que en aquella región aumentaba el número de los fieles, el fervor en la fe, según lo exigían las circunstancias de tiempo y de lugar, en el decurso de los siglos procuraron erigir nuevas diosesis, las que hasta ahora fueron sufragáneas de Buenos Aires, constituidas así por Nuestro Antecesor Pío XI, con las Letras ‘Inmutabili, sus voluntada‘, fechadas el 5 de marzo de 1865.”

Iglesia Catedral hacía 1920
El Gobernador de la provincia de San Luis, Don Toribio Mendoza, en una ceremonia religiosa, probablemente en la celebración del Día del Ejército, en la iglesia Catedral de San Luis, un 29 de Mayo, hacia 1939.
Iglesia Catedral, ubicada en esquina de calle Rivadavia y Pringles, de la ciudad de San Luis, hacia 1930.

   Nosotros ahora conociendo perfectamente y considerando determinante que, con la protección Divina, el catolicismo allí progresa cada día, de tal suerte que las actuales sedes episcopales tal como están, son insuficientes para satisfacer las necesidades espirituales de la grey del Señor y con el fin de que el aumento del número de Pastores contribuya mejor y más eficazmente al bien de las almas, hemos juzgado de gran utilidad constituir nuevas provincias eclesiásticas y nuevas Diócesis en toda la República Argentina.

       Por tanto, previo el voto favorable del Venerable Hermano Felipe Cortesi, Arzobispo de Sirac, Nuncio en aquella República, maduramente considerado el asunto y supliendo en cuanto sea necesario el consentimiento de los interesados o de aquellos que presuman serlo, con la plenitud de la potestad Apostólica, establecemos y decretamos cuanto sigue:

Erigimos y constituimos diez nuevas Diócesis, a saber: Jujuy, La Rioja, Mendoza, San Luis, Río Cuarto, Rosario, Mercedes, Azul, Bahía Blanca y Viedma

       …La Diócesis de San Luis en Argentina constará de las parroquias de San Luis, Saladillo, San Roque, Villa Mercedes, Nueva Galia, Renca, Santa Rosa, San Martín, San Francisco, Luján, cuyo territorio separamos igualmente de la Diócesis de San Juan, a la que ha pertenecido hasta ahora. Y a la ciudad de San Luis la elevamos a la categoría de ciudad episcopal. Constituimos Catedral a la Iglesia Matriz, allí existente de la B M. V Inmaculada, debiendo quedar el mismo título.

      … Elevamos al grado de dignidad de Iglesias catedrales, a cada una de la Iglesias de estas diez nuevas Diócesis, en las que constituimos la cátedra del Obispo, y concedemos a las mismas y a cada uno de los prelados pro-templo, los derechos, privilegios, honores, insignias y favores de que gozan por derecho común las demás Iglesias Catedrales y sus Obispos; y a éstos también les imponemos las cargas y obligaciones con que están ligados los demás prelados de todo el orbe. Y como las circunstancias del tiempo presente no permiten que se instituyan de inmediato en esas nuevas Diócesis los Cabildos de Canónigos, concedemos que, entre tanto, en lugar de Canónigos se erijan de acuerdo con los trámites del Derecho, Consultores Diocesanos; mandamos además que, cuanto antes sea posible y según las prescripciones del Código de Derecho Canónigo y las normas presentes o futuras de la Sagrada Congregación de Seminarios y Universidades, se erija en cada una de estas nuevas Diócesis, al menos, un Seminario Menor, y que también cada una. de ellas envíe a sus expensas dos jóvenes elegidos, o ahora al menos uno, al Pontificio Seminario Pío Latino Americano de la ciudad de Roma, sin interrupción alguna, a fin de que casi bajo los ojos del Romano Pontífice se formen para esperanza de la Iglesia.

       Por lo que atañe al régimen y administración de las mismas Diócesis, a la elección del Vicario Capitular, durante la sede vacante, a los derechos y cargas de los clérigos y de los fieles y otros casos semejantes, ordenamos que se observe lo establecido en los sagrados cánones. Y, en cuanto a lo que se refiere principalmente al clero, decretamos que, apenas se hubiere llevado a cabo la erección de cada una de las Diócesis, en cuyo territorio se encuentran legítimamente, se proceda igual.

         Queremos también que cada uno de los Cancilleres de las Diócesis de las que han sido separadas otras nuevas, entreguen cuanto se refiere a todas estas Curias Episcopales, las actas y documentos todos y cuanto se refiere a todas estas Diócesis, los réditos y ofrendas que a este fin ya se han recolectado o se recolectarán en adelante. Y con las Diócesis antes mencionadas, tal cual han sido erigidas y constituidas más arriba, hemos creído oportuno, también, ordenar de otra manera la jerarquía eclesiástica en la República Argentina. Por lo que además de la provincia eclesiástica de Buenos Aires, única existente hasta ahora, como hemos dicho, erigimos y constituimos por las presentes, y con nuestra misma autoridad suprema, otras seis provincias, a saber: Córdoba en América, la de la Plata, la de Paraná, la de Salta, la de Santa Fe en -Sud América y la de San Juan de Cuyo. Separamos, por lo tanto, de la provincia de Buenos Aires y de su Iglesia Metropolitana, todas las sedes que hasta ahora fueren sufragáneas suyas, es decir, las de Catamarca, Córdoba, Corrientes, La Plata, Paraná, Salta, San Juan, Santa Fe, Santiago dél Estero y Tucumán, y asignamos a la mismaen adelante siendo sufragáneas, las Diócesis de Mercedes y Azul.

         Finalmente, la provincia eclesiástica de San Juan constará de las Diócesis de San Juan, a la que elevamos al grado de Iglesia Metropolitana, y las de Mendoza y San Luis en Argentina, a las que por tanto sometemos a aquella como sufragánea.

        … Para ejecutar todo lo dispuesto y establecido más arriba comisionamos al Venerable Hermano Felipe Cortesi, Nuncio Apostólico en la República Argentina, concediéndole las facultades necesarias y oportunas, aún la de subdelegar, al efecto de que se trata a alguna persona constituida en dignidad eclesiástica, imponiéndole la obligación de trasmitir a la Sagrada Congregación Consistorial, dentro de los seis meses, computados desde la recepción de estas Letras, un ejemplar de todo lo actuado en la ejecución realizada.

          … Dado en Roma junto a San Pedro el año del Señor de 1934, el día 20 del mes de Abril, del año XIII de Nuestro Pontificado”.

Fr.Tomás Pío O. P.; Card. Boggini, Canciller S.I.P.; Domingo Joño, Prot. Aps; F.R.C. Rossi C.D., Secretario Congr. Consistorial; y Alfonso Carinci, Prot Aps..

Con Alfredo Liberati Canc. Aps.. Ayudante de Estudio Expedida el día dos del mes de junio del año décimo tercero.